viernes, 14 de abril de 2017

SALMO 30: PADRE, A TUS MANOS ENCOMIENDO MI ESPÍRITU


Salmo
Sal 30,2.6.12-13.15-16.17.25


R/. Padre, a tus manos encomiendo mi espíritu



A ti , Señor, me acojo:
no quede yo nunca defraudado;
tú, que eres justo, ponme a salvo.
A tus manos encomiendo mi espíritu: 
tú, el Dios leal, me librarás. R/.

Soy la burla de todos mis enemigos,
la irrisión de mis vecinos,
el espanto de mis conocidos;
me ven por la calle, y escapan de mí.
Me han olvidado como a un muerto,
me han desechado como a un cacharro inútil. R/.

Pero yo confío en ti, Señor, 
te digo: «Tú eres mi Dios.»
En tu mano están mis azares;
líbrame de los enemigos que me persiguen. R/.

Haz brillar tu rostro sobre tu siervo,
sálvame por tu misericordia.
Sed fuertes y valientes de corazón,
los que esperáis en el Señor. R/.

HOY ES VIERNES SANTO, CELEBRACIÓN DE LA PASIÓN DEL SEÑOR


Hoy es Viernes Santo: Celebración de la Pasión del Señor



 (ACI).- Hoy toda la Iglesia Católica se une en penitencia, abstinencia y ayuno para conmemorar la pasión del Señor. Entre las actividades de este día están el Vía Crucis, el Sermón de las Siete Palabras del Señor Jesús en la Cruz; las procesiones con la imagen de Cristo y de su Madre Dolorosa, entre otros.

Este día la Iglesia no celebra la Eucaristía y ningún sacramento, a excepción de la Reconciliación y de la Unción de los Enfermos.

La celebración litúrgica conmemora la Muerte del Señor, se realiza también la celebración de la Palabra que concluye con la adoración de la Cruz y con la Comunión Eucarística, consagradas el Jueves Santo.

Hoy se invita además a acompañar al final de la adoración de la cruz una pequeña conmemoración de la Virgen María, la Madre dolorosa, que estuvo a los pies de la Cruz.


¿Recordamos o celebramos?

En el Viernes Santo celebramos la Pasión y Muerte de Jesucristo.“Celebramos la muerte de Jesús, quien ha muerto por cada uno de nosotros y por toda la humanidad para reconciliarnos con el padre”, señala el P. Donato Jiménez. En este día se conmemora el amor extremo de Cristo para rescatarnos.


Es importante interiorizar el hecho de que Jesús se entregó en la Cruz por cada uno de nosotros. Y hay que comprender que la Cruz es un signo de victoria sobre la muerte, especialmente que es una victoria sobre el pecado.

Con su sacrificio, Cristo pagó el precio que la humanidad debía pagar por sus pecados. Por eso, en este día necesitamos meditar, pensar y sentir sobre el significado de la Pasión y Muerte de Jesucristo.

Una de las actitudes que el cristiano debe tener durante el Viernes Santo es la reflexión porque comprenderemos y profundizaremos en el sentido de la muerte de Cristo.

EXPLICACIÓN DE LAS 7 PALABRAS



Esto es todo lo que debe saber sobre el "Sermón de las 7 palabras" de Jesús


 (ACI).- El Sermón de las 7 palabras es una reflexión sobre las últimas palabras que Jesucristo pronunció en la Cruz.

Esta práctica se inició con el sacerdote jesuita peruano Francisco del Castillo, que en 1660, realizó una prédica de tres horas durante el Viernes Santo en la que comparó el sufrimiento de Cristo con los padecimientos de los esclavos e indígenas.

Desde entonces, el "Sermón de las 7 palabras" se realiza cada Viernes Santo en el Perú. Luego, esta práctica se extendió al resto de América y a Europa.

Esta tradición es importante porque cada palabra tiene un significado y un sentido. Por ejemplo, la frase “Padre perdónalos porque no saben lo que hacen” destaca la actitud piadosa de Jesús, quien ora por sus verdugos.

Otras palabras que se consideran como una promesa son las que Cristo dirigió al buen ladrón: “Tú estarás conmigo en el paraíso”. También las frases dichas a Juan representan la entrega de su madre a la humanidad.

En entrevista concedida a ACI Prensa, el P. Donato Jiménez explicó que las palabras de Cristo representan la culminación de toda su obra redentora: Cristo se entrega al Padre sabiendo que su misión ha concluido y con la plena confianza de que resucitará al tercer día.


AYUNO Y ABSTINENCIA


Ayuno y abstinencia


El ayuno consiste en hacer una sola comida fuerte al día. La abstinencia consiste en no comer carne. Son días de abstinencia y ayuno el Miércoles de Ceniza y el Viernes Santo.

La abstinencia obliga a partir de los catorce años y el ayuno de los dieciocho hasta los cincuenta y nueve años de edad.

Con estos sacrificios, se trata de que todo nuestro ser (espíritu, alma y cuerpo) participe en un acto donde reconozca la necesidad de hacer obras con las que reparemos el daño ocasionado con nuestros pecados y para el bien de la Iglesia.

El ayuno y la abstinencia se pueden cambiar por otro sacrificio, dependiendo de lo que dicten las Conferencias Episcopales de cada país, pues ellas son las que tienen autoridad para determinar las diversas formas de penitencia cristiana.

¿Por qué el Ayuno?

Es necesario dar una respuesta profunda a esta pregunta, para que quede clara la relación entre el ayuno y la conversión, esto es, la transformación espiritual que acerca del hombre a Dios.

El abstenerse de la comida y la bebida tienen como fin introducir en la existencia del hombre no sólo el equilibrio necesario, sino también el desprendimiento de lo que se podría definir como "actitud consumística".

Tal actitud ha venido a ser en nuestro tiempo una de las características de Ia civilización occidental. El hombre, orientado hacia los bienes materiales, muy frecuentemente abusa de ellos. La civilización se mide entonces según Ia cantidad y Ia calidad de las cosas que están en condiciones de proveer al hombre y no se mide con el metro adecuado al hombre.

Esta civilización de consumo suministra los bienes materiales no sólo para que sirvan al hombre en orden a desarrollar las actividades creativas y útiles, sino cada vez más para satisfacer los sentidos, Ia excitación que se deriva de ellos, el placer, una multiplicación de sensaciones cada vez mayor.

El hombre de hoy debe abstenerse de muchos medios de consumo, de estímulos, de satisfacción de los sentidos: ayunar significa abstenerse de algo. El hombre es él mismo sólo cuando logra decirse a sí mismo: No.

No es Ia renuncia por Ia renuncia: sino para el mejor y más equilibrado desarrollo de sí mismo, para vivir mejor los valores superiores, para el dominio de sí mismo.

EXPLICACIÓN DEL VÍA CRUCIS


Este es el significado del Vía Crucis
 Crédito: Pintura de Raúl Berzosa


 (ACI).- El Vía Crucis consiste en recorrer espiritualmente el camino que hizo Jesús hasta el monte Calvario mientras cargaba la Cruz, así como la oportunidad de interiorizar en su sufrimiento.

Sobre su significado, “Vía Crucis” significa en latín “El camino de la Cruz”. Este camino está compuesto por 14 estaciones que representan ciertas escenas de la Pasión, cada uno correspondiente a un incidente en particular o la forma especial de devoción relacionada con tales representaciones. 

Antiguamente el número de estaciones variaba considerablemente en diferentes lugares, el Magisterio ahora prescribe catorce:

1. Cristo es condenado a muerte
2. Jesús es cargado con la Cruz
3. Su primera caída
4. Se encuentra con su Santísima Madre
5. Simón de Cirene es obligado a cargar la cruz
6. La Verónica limpia el rostro de Cristo
7. Su segunda caída
8. Su encuentro con las mujeres de Jerusalén
9. Su tercera caída
10. Jesús es despojado de sus vestiduras
11. Su crucifixión
12. Su muerte en la cruz
13. Su cuerpo es bajado de la cruz
14. Es colocado en el sepulcro

En sus inicios la práctica del Vía Crucis era distinta. En el siglo IV, la religiosa Egedia escribió sobre las peregrinaciones que los cristianos realizaban a Jerusalén para recorrer los lugares de la pasión y muerte de Jesús con los evangelios en la mano. Este peregrinaje terminaba en el Monte Calvario.

“Es una devoción muy rica y muy ventajosa para el cristiano porque le ayuda a representarse en la imaginación y en la memoria los pasos sucesivos de Jesús, sus sufrimientos y sus sentimientos”, comenta el P. Jiménez en el video.

IMÁGENES DE VIERNES SANTO






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